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HE RESUCITADO
Tal como yo en mi agonía lo había anunciado
cuando mis detractores no lo creyeron cierto
con mi muerte destruí el templo de mi cuerpo
y ahora con mi resurrección lo he levantado.
Heme aquí de nuevo en la gloria y muy sanado
gracias a mi Padre que así lo había establecido
bien sufrí pero ahora tengo el premio recibido
porque ya pude redimir del hombre su pecado.
Romanos y judíos oprobioso castigo me han dado
y fueron sus agravios un vulgar intento de coraje
difícil fue para los hombres entender mi mensaje
y vano fue su intento al querer verme sepultado.
El misterio de la muerte ya ha quedado revelado
tres días han bastado para confirmar mi palabra
yo prometí vida eterna y no una muerte macabra
para todo aquel que devoto permanezca a mi lado.
Sin duda quien cree en mí no morirá para siempre
porque yo le tengo reservada una vida muy eterna
allá en el paraíso dispenso una mano muy fraterna
para recibir con todo júbilo al que amoroso entre.
Mi reino no es de este mundo ya os he compartido
yo provengo de las entrañas de mi Padre celestial
todo aquel que crea en mí con una fe reverencial
yo estaré presto a cumplir lo que ya he prometido.
Amaos los unos a los otros tal como yo os he amado
jamás olvidéis cumplir este mi cimero mandamiento
pues el amor es una llama que abriga el firmamento
y todo lo que en esta bella Tierra yo os he brindado.
Mauricio Bernal Restrepo.
Bogotá, Colombia.
Ilustración: Stephan Sawyer.
cuando mis detractores no lo creyeron cierto
con mi muerte destruí el templo de mi cuerpo
y ahora con mi resurrección lo he levantado.
Heme aquí de nuevo en la gloria y muy sanado
gracias a mi Padre que así lo había establecido
bien sufrí pero ahora tengo el premio recibido
porque ya pude redimir del hombre su pecado.
Romanos y judíos oprobioso castigo me han dado
y fueron sus agravios un vulgar intento de coraje
difícil fue para los hombres entender mi mensaje
y vano fue su intento al querer verme sepultado.
El misterio de la muerte ya ha quedado revelado
tres días han bastado para confirmar mi palabra
yo prometí vida eterna y no una muerte macabra
para todo aquel que devoto permanezca a mi lado.
Sin duda quien cree en mí no morirá para siempre
porque yo le tengo reservada una vida muy eterna
allá en el paraíso dispenso una mano muy fraterna
para recibir con todo júbilo al que amoroso entre.
Mi reino no es de este mundo ya os he compartido
yo provengo de las entrañas de mi Padre celestial
todo aquel que crea en mí con una fe reverencial
yo estaré presto a cumplir lo que ya he prometido.
Amaos los unos a los otros tal como yo os he amado
jamás olvidéis cumplir este mi cimero mandamiento
pues el amor es una llama que abriga el firmamento
y todo lo que en esta bella Tierra yo os he brindado.
Mauricio Bernal Restrepo.
Bogotá, Colombia.
Ilustración: Stephan Sawyer.