
DESOLACIÓN
¿Y acaso no vemos lo que está pasando?
¿no vemos lo que en este planeta acontece?
¿no vemos que el alma de la Tierra languidece?
¿no vemos que nuestra vida se está deteriorando?
Lentamente los polos se están descongelando
y el clima presenta cambios bastante sospechosos
el candente magma aflora por los volcanes sulfurosos
y muchas especies en el denso bosque se van aniquilando.
A nuestro entorno lo estamos degradando
el aire es manto turbio de partículas pesadas
los desechos abundan por doquier en toneladas
el agua que sustenta la vida se está contaminando.
Los cargueros el petróleo siguen derramando
y los peces mueren forrados en negro queroseno
muchas ballenas se suicidan por el ruido del barreno
y a las focas el hombre con garrote las sigue matando.
Y ahora los pueblos se están apertrechando
cada uno ostenta con orgullo su ingenio nuclear
con fines pacíficos aducen pero permítanme dudar
el humano es un esperpento que se deleita beligerando.
Pero muy pronto la adversidad nos irá llegando
cuando la fiel naturaleza nos castigue con su furia
ahí sí podremos conocer los rigores de la dura penuria
y veremos a los hombres de rodillas con su llanto rogando.
Mauricio Bernal Restrepo.
Bogotá, Colombia.
Fotografía: Autor desconocido.
¿Y acaso no vemos lo que está pasando?
¿no vemos lo que en este planeta acontece?
¿no vemos que el alma de la Tierra languidece?
¿no vemos que nuestra vida se está deteriorando?
Lentamente los polos se están descongelando
y el clima presenta cambios bastante sospechosos
el candente magma aflora por los volcanes sulfurosos
y muchas especies en el denso bosque se van aniquilando.
A nuestro entorno lo estamos degradando
el aire es manto turbio de partículas pesadas
los desechos abundan por doquier en toneladas
el agua que sustenta la vida se está contaminando.
Los cargueros el petróleo siguen derramando
y los peces mueren forrados en negro queroseno
muchas ballenas se suicidan por el ruido del barreno
y a las focas el hombre con garrote las sigue matando.
Y ahora los pueblos se están apertrechando
cada uno ostenta con orgullo su ingenio nuclear
con fines pacíficos aducen pero permítanme dudar
el humano es un esperpento que se deleita beligerando.
Pero muy pronto la adversidad nos irá llegando
cuando la fiel naturaleza nos castigue con su furia
ahí sí podremos conocer los rigores de la dura penuria
y veremos a los hombres de rodillas con su llanto rogando.
Mauricio Bernal Restrepo.
Bogotá, Colombia.
Fotografía: Autor desconocido.
